El luminismo.
Técnicas. Recursos. Procesos creativos. Géneros.
El luminismo.
Con el término luminismo se denominan distintos movimientos o estilos que pueden tener muchas diferencias entre ellos. Sin embargo, hay algo en lo que todos coinciden y es en la búsqueda, en el interés, en la obsesión del artista.
Luminismo es la pasión por la luz, que lleva al artista a tratar de plasmar su incidencia sobre las cosas: cómo cambia esa luz las cosas a cada momento, como las embellece, cómo las hace más vivas.
Luminismo es la búsqueda de la belleza de la luz (no es una definición académica pero resulta una manera clara de explicarlo).
Esa obsesión por la luz no empieza, como podríamos decir intuitivamente, con los impresionistas. Hacia la mitad del siglo XIX, un par de décadas antes del impresionismo, hay grupos de pintores fascinados con los efectos de la luz en el paisaje.
En Estados Unidos, tenemos el movimiento que se llama luminismo americano. En Francia, tenemos la Escuela de Barbizon (antecedente del impresionismo). Recordemos que los artistas de Barbizon se van de la ciudad para pintar al aire libre, en busca de una “experiencia directa” (para pintar lo que ven y no “cómo se deben ver las cosas” según lo que enseñan las academias), y es allí donde “descubren” el infinito poder de la luz y sus efectos cambiantes.
El impresionismo llega con una inquietud similar, pero con la intención de captar el instante. Por eso sus cuadros no tienen el detalle de los anteriores (que se ven “más realistas”), y la pincelada impresionista es rápida y nerviosa, como apurada para no dejar pasar el momento, la “impresión”.
Luego del impresionismo, vamos a encontrar nuevos movimientos con el espíritu luminista (algunos considerarán que es una especie de evolución del impresionismo o un impresionismo “tardío”): son, fundamentalmente, el luminismo belga y el luminismo valenciano.
Entre los luministas valencianos, tenemos a Joaquín Sorolla, quien hablando de su obsesión por la luz dice: “No hay nada inmóvil en lo que nos rodea (…) Pero aunque todo eso estuviera petrificado y fijo, bastaría que se moviera el sol (…) para dar diverso aspecto a las cosas”.
Eso dice Joaquín Sorolla, un artista cuyo luminismo es tan admirado, que genera un nuevo nombre para referir a su pintura y a la pintura de quienes pintan como él: el “sorollismo”.
Imagen: Niños en la playa (1910). Joaquín Sorolla.
Si quieres leer sobre temas relacionados, te recomendamos algunos links:
La evolución de la pintura de Sorolla, en una galería de tiempo.
Recuerda que también puedes encontrar más material utilizando el buscador de la página.
Te invitamos a suscribirte gratis al newsletter de 3 minutos de arte, para recibir por correo anticipos y material exclusivo.
Nuestra mirada: Manifiesto del optimista.
El proyecto 3 minutos de arte.
¿Quieres apoyar a 3 minutos de arte?

2 comentarios
Mónica Alicia Alvarez · 27 septiembre, 2021 a las 11:15 am
Me encantaría recibir información de arte. Amo el iluminismo, es tambuen el estilo en que me gusta pintar.
Alex García · 2 enero, 2020 a las 1:55 pm
Demasiado buenas estas publicaciones, ayudan mucho a la sensibilidad y percepción humana